5 de mayo de 2007

Mayo, mes de María

La Iglesia ha dedicado el mes de mayo a María, a la dulce Reina de nuestras vidas, es por eso que comenzando con una simple oración le regalamos nuestro corazón:


Oh María, oh dulcísima, oh dueña mía!. Vengo a entregarte lo poco que poseo yo, pues sólo tuyo soy para que lo pongas en oblación ante el Trono de nuestro Señor. Te doy mi voluntad, para que no exista más y sea siempre la Voluntad del Padre Celestial.

Cada día del mes de mayo tiene que ser una flor para María. Por eso le regalaremos en cada jornada de su mes una meditación, una oración, una decena del Santo Rosario y una florecilla. De este modo iremos formando un ramo de flores para nuestra Reina del Cielo que nuestros ángeles custodios le llevarán en actitud de veneración.

San Josemaría Escrivá habla de la Virgen María

4 de mayo de 2007

"Virgen pura, si el sol, luna y estrellas"

Si ociosa no, asistió naturaleza
Incapaz a la tuya, oh gran Señora,
Concepción limpia, donde ciega ignora
Lo que muda admiró de tu pureza.

Díganlo, oh Virgen, la mayor belleza
Del día, cuya luz tu manto dora,
La que calzas nocturna brilladora,
Los que ciñen carbunclos tu cabeza.

Pura la Iglesia ya, pura te llama
La Escuela, y todo pío afecto sabio
Cultas en tu favor da plumas bellas
¿Qué mucho, pues, si aun hoy sellado el labio,

Si la naturaleza aun hoy te aclama
Virgen pura, si el sol, luna y estrellas?


Luis de Góngora y Argote

Frases de Amor

Mece mis sentimientos con tu mirada dulce, deja que me duerma esta noche en tu regazo, mientras cierro los ojos y recuerdo tu cara bella para soñar mientras viva.

Estoy escribiéndote palabras al ritmo de mi corazón, palabras que no pueden reflejar tu inmensidad, vacías pero llenas de fascinación....estoy regalándote palabras de amor que matan mi voluntad.

Una mirada, dos pasos, tres palabras, cuatro caricias, cinco suspiros, seis emociones, siete besos, ocho sueños, nueve promesas...un amor.

Te imagino en la distancia, llena de suspiros de amor y sosiego, con tu mirada perdida en la soledad y con un beso que desea escapar de tus labios hacia los míos.